El objetivo a corto plazo es volver a colgar el cartel de completo, como antes de la crisis, y romper la estacionalidad

Los puertos deportivos de Málaga viven de nuevo momentos dulces, con una demanda al alza de usuarios que está permitiendo rubricar las mejores cifras de ocupación desde que comenzó la crisis y con el objetivo ya declarado por parte del sector de tratar de volver en poco tiempo a la situación que se vivía en el año 2007, cuando estas instalaciones llegaron a colgar el cartel de «completo». El conjunto de puertos de la provincia, que actualmente presentan una oferta global de 4.400 atraques, cerró el pasado 2016 con una ocupación media por encima del 85% en sus atraques y para este 2017 se confían en alcanzar un 90%, según las estimaciones de la asociación Marinas de Andalucía, que engloba a siete de los nueve puertos privados de la provincia.