El Puerto de Santa Cruz de Tenerife es un permanente desfile de yates de superlujo que hacen escala en sus travesías entre América y Europa.

Desde que el  multimillonario ruso Andrey Melnichenko hasta el Venus de Steve Jobs, propietario y cofundador de Apple ya fallecido, estos barcos que son un símbolo de la ostentosidad relucen cada vez con más asiduidad en la Dársena de Los Llanos, donde suelen recalar. Ayer había otras dos joyas de la náutica en el muelle chicharrero: el Ocean Paradise, que se marchó por la mañana, y el Okto, que permanecerá hasta hoy.

El valor de ambos se acerca a los 100 millones de euros, todo un capricho solo al alcance de las personas más acaudaladas del mundo. El Okto, por ejemplo, tiene tres dormitorios dobles, uno sencillo, piscina, jacuzzi, gimnasio, cocina, salón, ascensor y terrazas con todo tipo de lujos y comodidades que lo sitúan entre los 20 mejores yates del mundo. Tiene un valor de 59,5 millones de euros y en la actualidad se alquila por el precio de 500.000 euros a la semana.