Sólo el 0,4% de la flota mundial cumple con las exigencias de reducción de NOx que se implantarán en 2016 en Estados Unidos y el Caribe

En la recta final de 2015, los armadores están aumentado de forma significativa los encargos de construcción de buques nuevos ante la entrada en vigor, el próximo 1 de enero de 2016, del Nivel III de las normas de la OMI sobre emisiones de NOx.

Esta regulación, la más estricta del Convenio MARPOL y que supone unareducción del 70% en las emisiones de NOx sobre el nivel II, sólo será aplicable, de momento, en las Zonas ECAS de Estados Unidos y el Caribe.

La directiva de la OMI obliga a que todo motor diésel marino que se instale en un buque construido a partir del 1 de enero de 2016 cumpla el Nivel III.

Por ello, los armadores están asegurando la colocación de la quilla de sus buques nuevos, para evitar un sobrecoste que estaría entre 1,5 millones de dólares para un petrolero y en unos cuatro millones para un VLCC, según señalan desde Anave.

En concreto, el último informe de Allied Shipbroking recoge que el volumen de nuevos contratos durante la última semana está siendo mucho mayor que el habitual experimentado en 2015.

La consultora griega señala la fortaleza en este sentido del mercado de lospetroleros y de los gaseros, mientras que, como viene ocurriendo en el presente ejercicio, no hay prácticamente encargos de nuevos graneleros.

Una parte mínima de la flota

El número de buques que cumplen los requisitos del Nivel III ha pasado de 74 a comienzos de 2005 a más de 300 a principios de diciembre de 2015, pero sigue siendo una proporción muy pequeña de la flota mundial, de sólo el 0,4%.

Según datos de Clarksons Research, en la actualidad existen 306 buques equipados con sistemas de reducción de NOx, el 95% de los cuales usan sistemas SCR, y 79 buques que pueden funcionar con GNL como combustible.