Rajoy y Antonio Hernando La segunda y definitiva votación del debate de investidura ha finalizado con más 'síes' que 'noes', gracias a la abstención no unitaria del PSOE, que permite al PP mantenerse en La Moncloa. PP, Ciudadanos, Coalición Canaria, UPN y Foro han votado a favor de Rajoy 

Unidos Podemos, ERC, PNV, PDECat (antigua Convergència), Compromís, Bildu y Nueva Canarias han mantenido su claro 'no'; y el PSOE ha mostrado su división con una abstención que no han respetado un total de 15 diputados díscolos, que se han mantenido firmes en el voto en contra que lideró Pedro Sánchez.

El ex secretario general del PSOE no ha tenido que pasar por el trago de votar tras su renuncia como diputado, entre lágrimas, este mismo sábado, día en el que se ha postulado para volver a liderar un partido desnortado y que se desangra.

Tras un periodo de más de 300 días de Gobierno en funciones se pone fin a la ingobernabilidad en España, pero se abre una legislatura incierta, como el propio Rajoy ha reconocido, porque el suyo será el Gobierno apoyado en el menor número de diputados de la actual democracia.

Los 137 diputados del PP tendrán en frente a 213 que no le garantizan el apoyo gratuito en nada. Tendrá que negociarlo "todo", en palabras de Rajoy, empezando por los Presupuestos Generales del Estado.

Hasta el jueves no se conocerá los nombres de los miembros del nuevo Ejecutivo, que jurarán su cargo el viernes ante el rey.

Es tan consciente Rajoy de las dificultades de su Gobierno que ha dedicado casi todo su discurso a dejar claro que "España necesita algo más que una simple investidura". "Necesita un gobierno que esté en condiciones de gobernar y no de ser gobernado", ha clamado, para hacer a "todos" responsables de la gobernabilidad del país.

Se ha mostrado dispuesto a "mejorar, corregir y ceder" pero ha avisado, apuntando claramente al PSOE, de que "no se puede dar paso a la investidura y después desarmar al Gobierno". "No puedo aceptar la demolición", ha añadido, para insistir en que no pide "un cheque en blanco", pero sí encabezar un gobierno "que pueda gobernar". Ha pedido a los partidos, sin citar a ninguno directamente, ser "consecuentes" y ha dicho que no es razonable gobernar sin presupuestos.

A pesar de su abstención, el discurso del PSOE no ha sido demasiado tranquilizador para Rajoy. El portavoz parlamentario del PSOE, Antonio Hernando, le ha vuelto a decir que los socialistas solo se abstienen para evitar las terceras elecciones y para no deslegitimar más la democracia. Y ha repetido que ni Rajoy ni su poyecto cuenta con la "confianza" del PSOE. La suya será un oposición "firme" y "seria", ha dicho Hernando, que le ha dejado claro que se van a dedicar a "vigilarlo" y no le van a dar ni un día de "cortesía".

Por su parte, el líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha advertido a Rajoy de que "ha sentado las bases para que tarde o temprano" Podemos le gane las elecciones, y le ha acusado de ser "enormemente desleal" con el sistema político y de haber "destrozado por dentro" al PSOE.

Arranca tras este debate de investidura un nuevo periodo en el que vieja y nueva política, bipartidismo y multipartidismo tendrán que entenderse y enfrentarse en un tablero complejo con muchos frentes abiertos, con fuego entre partidos y fuego, mucho fuego, interno; sobre todo en el PSOE, pero no solo en el PSOE.  

El PP buscará a los socialistas en su teoría de que es más lo que les une que lo que les separa, mientras que éstos procurarán el distanciamiento para recuperar al militante herido, a la vez que tendrán que justificar, casi cada día, la traumática abstención que ellos mismos han elevado a decisión histórica.

Podemos, que vive su propia crisis de estrategia y de poder, azotará al PP y seguramente recordará al PSOE, mañana, tarde y noche, que dio el Gobierno al PP. Todo ello en un Parlamento en el que Ciudadanos vigilará el cumplimiento de su pacto con los 'populares' y se erigirá como el partido nexo de unión entre las fuerzas constitucionalistas. Los partidos nacionalistas e independentistas, por su parte, pondrán las cuestiones territoriales como prioridades en las posibles negociaciones.

Rajoy ha salido como presidente este sábado de una Cámara Baja que ha sido rodeada por los que no ven legítimo su Gobierno. La protesta 'Rodea el Congreso' ha sido secundada por 100.000 personas, según los convocantes, y unos 3.000 manifestantes, según el Gobierno.

La jornada de este sábado, que ha tenido como única emoción saber qué diputados socialistas votan en rebeldía, ha arrancado con el breve discurso de Rajoy, que ha vuelto a insistir en su mano tendida a todos, especialmente a PSOE y Ciudadanos, y ha reiterado su intención de hacer del diálogo, el acuerdo y el consenso su nueva forma de gobernar

Durante todo el debate de investidura ha dejado claro que no quiere que esta sea una legislatura corta, como muchos apuntan. Quiere estabilidad y, aunque está dispuesto a hablar de todo, no lo está a poner fin a sus principales reformas y así lo ha reiterado este sábado.

En este sentido, está dispuesto a "corregir todo lo que merezca corrección, a mejorar todo lo mejorable y a ceder en todo lo que sea razonable", pero no a "derribar todo lo construido" y a "traicionar" su proyecto.

Rajoy llama a que el voto a favor de su investidura sirva para un gobierno que "pueda gobernar"

"No escatimaré ni tiempo, ni dedicación. Necesitamos un Gobierno que gobierne y trabajaré cada día esa gobernabilidad", ha garantizado.

Pero ha precisado que diálogo no supone traspasar los límites que la realidad impone a todos, ni líneas como la estabilidad presupuestaria.

Para el PSOE se abre, sin duda, una etapa más que difícil. Nadie en el partido niega la profunda crisis en su seno. En este sábado se ha vuelto a evidenciar que hay dos PSOE. Si por la mañana Pedro Sánchez ha defendido un socialismo alejado del PP y fiel a sus principios; por la tarde el portavoz parlamentario Antonio Hernando, quien fuera uno de los principales valedores del 'no es no' y mano derecha de Sánchez en el Congreso, ha vuelto a dar la cara en el Parlamento para defender la abstención, insistiendo en que ésta solo se da para desbloquear la situación política.  

Un total de 68 diputados socialistas han votado 'sí' este sábado y 15 han dicho 'no'- todos los del PSC y el PSOE de Baleares incluidos- sin saber las consecuencias que tendrá romper la disciplina de voto en, nada menos, que una investidura.

Quince diputados del PSOE rompen la disciplina de voto y dicen 'no' a la investidura de Rajoy

Antonio Hernando ha advertido a Mariano Rajoy de que los socialistas van a "vigilar cada paso que dé" y de que se proponen "aprobar iniciativas al frente de una mayoría que ni es suya ni de ningún grupo". "Usted está en clara minoría y bajo una estrecha vigilancia", ha avisado a Rajoy un Hernando que no ha sido aplaudido por diputados críticos como César Luena, Margarita Robles o Susana Sumelzo y que ha tenido un gesto muy serio durante esta sesión.

Hernando avisa a Rajoy de que estará "en clara minoría y bajo estrecha vigilancia" del PSOE

Tratando de ningunear la oposición de Podemos, ha dicho que el PSOE va a hacer una oposición "con rigor" y no de "Twitter y camisetas".

Hernando ha continuado lanzando mensajes a Podemos, pero mirando a Rajoy: "Quizás usted ha soñado con una oposición que vende soluciones fáciles, mágicas, milagreras o fantasiosas, soluciones imposibles; pero si ese ha sido su sueño, despierte y abandone toda esperanza".

Y ha añadido: "El PP va tener la oposición de las mujeres y los hombres del Partido Socialista, que van a actuar con la sensatez y la valentía de quien aspira a construir una alternativa que merezca la confianza mayoritaria de los ciudadanos".

Sánchez  ha tratado en su comparecencia de reducir el debate a la dicotomía: bases contra el aparato, militantes de corazón socialista frente a la maquinaria de Ferraz- ahora controlado por una gestora- que ha renunciado a sus principios y ha dado el Gobierno al PP.   

Ese es el mensaje que llevará en la carrera hacia las primarias que él empieza este mismo lunes pueblo a pueblo y en la que no se sabe con quién compite, puesto que nadie se ha postulado oficialmente para disputar la Secretaría General. Todas las miradas, como siempre, miran al sur y hacia la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, que ha defendido la abstención sin nombrarla.

Iglesias a Rajoy: "Ha sentado las bases para que le ganemos las elecciones"

Pablo Iglesias ha aprovechado sus minutos de discurso para reivindicar una nueva España "joven y moderna". "Hay un nuevo país, hay una nueva España que no tiene miedo pero que sufre", ha aseverado, y se ha referido a los españoles que saben lo que es "sufrir" el paro, la precariedad laboral, los desahucios y tener que emigrar 

Un país que cree también que la corrupción es "evitable", ha dicho, o de mujeres "hartas" de que se hable de igualdad pero no sea real o que quieren poder interrumpir un embarazo "de una manera digna". "Ese país tarde o temprano va a ganar", se ha mostrado convencido.

A diferencia de su primera intervención en este debate de investidura, Iglesias no se ha dirigido directamente al PSOE para reprocharle su abstención, y se ha limitado a constatar que ha sido el presidente del PP el que ha conseguido destrozarle y con ello acabar con el sistema político.

Iglesias cree que la actitud de Rajoy desde las elecciones va a convertir esta legislatura en un "epílogo", porque los resultados de las elecciones no le permitían ser presidente y ha tenido que poner en marcha, a su juicio, una operación para "desenmascarar" a Ciudadanos y para "destrozar por dentro al PSOE y finalmente, humillarles".

Podemos tendrá que gestionar ahora desde su grupo parlamentario la forma de tener un pie en la calle y otro en el Parlamento. Con un Iglesias más duro, que llama a las movilizaciones callejeras; y su número dos, Íñigo Errejón, que prefiere priorizar la labor en el Parlamento.

Podemos también debe afrontar una nueva etapa política en la que su lucha de poder también está asegurada. Para principios de 2017 se convocará el que ya se ha denominado 'Vistalegre II', en referencia a la Asamblea Ciudadana en la que Iglesias fue elegido líder del partido en 2014. Como aperitivo del cónclave más decisivo para la formación, la batalla por Madrid se libra en estos días, en la que, de momento, el sector errejonista va ganando al pablista.

"Si cumple las exigencias de Ciudadanos esto va a salir bien". Es el mensaje que ha lanzado a Rajoy el líder de C's, Albert Rivera, que ha erigido a su partido como el único que desde el principio ha trabajado para poner en marcha la legislatura. [Crónica de Samuel A. Pilar]

"No pasa nada por gobernar en minoría" ha continuado Rivera, que ha dicho tener una mala noticia para Pablo Iglesias: "A partir de ahora, hay que trabajar".

La fuerza de Ciudadanos, cuarto grupo parlamentario, en esta legislatura, está en el pacto de investidura que firmó con el PP y que obligará al Gobierno a cumplir las 150 medidas firmadas.

Para el PP, Ciudadanos será un socio clave en múltiples votaciones, aunque insuficiente. Rivera ha llamado durante este debate de investidura al PSOE a que su una a la fuerza de los partidos constitucionalistas.

Especialmente dura ha sido la intervención del portavoz adjunto de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, que ha utilizado toda su intervención en el debate de investidura de Rajoy para arremeter contra los socialistas, sin hacer ni una sóla reivindicación para Cataluña, como es habitual en sus discursos.  

Ha acusado al PSOE de "traidor" y de doblegarse ante una "cacique" y a los intereses de los grandes consejos de administración. "¿No les da vergüenza doblegarse a los designios de una cacique que gobierna la Comunidad Autónoma con una de las tasas de paro y fracaso escolar más altas?", ha espetado a la bancada del PSOE, en alusión a la presidenta andaluza, Susana Díaz.

Rufián llama "traidores" a los socialistas doblegados a una "cacique"reproducir video 06.12  

Rufián, que se ha referido al PSOE como el "PSOE Iscariote que lleva cuarenta años dando una de cal y otra de arena", se ha erigido en portavoz de los socialistas "de corazón", para quienes su abstención de hoy "ya es demasiado".

Hernando ha pedido la palabra al final del debate y ha afeado a Rufián sus expresiones de "odio" y "falta de respeto" contra un partido que "ha vertido sangre" para que él "pueda estar hoy aquí diciendo eso".