Desde las empresas estibadoras solicitan a los sindicatos “actuar con responsabilidad y compromiso” en el convenio colectivo valenciano.

La Sociedad de Estiba y Desestiba del puerto de Valencia (Sevasa) asegura que la decisión de los estibadores de condicionar a la firma del convenio colectivo la apertura de la bolsa de trabajo del periodo estival, lo que provoca la actual falta de plantilla en la instalación, está propiciando ya un importante desvío del tráfico portuario valenciano a instalaciones próximas.

En concreto, las empresas apuntan que, actualmente, “se está desviando un 30% de estos tráficos”, principalmente a los puertos de Castellón, Sagunto y Barcelona. “En el caso de que esta situación persistiera, esta desviación de tráficos a otros entornos portuarios aumentaría de manera muy importante”, auguran desde Sevasa.

Las empresas estibadores consideran “injusto” que la plantilla condicione la apertura de la bolsa de trabajo, y la consiguiente creación de 300 empleos durante el periodo estival, a la firma del convenio.

La plantilla queda reducida en un 40% durante el periodo vacacional sin la apertura de esta bolsa, “por lo que las empresas no podemos garantizar la atención al tráfico previsto en los próximos meses”, alertan desde Sevasa.

Por este motivo, las estibadoras del puerto de Valencia han pedido la mediación de Anesco para resolver la firma de un convenio colectivo al que le quedan algunos flecos importantes que pulir.

Consecuencias catastróficas

En un entorno tan competitivo como el actual, el desvío de tráfico a otros puertos del Mediterráneo como consecuencia de la situación de conflicto en el puerto de Valencia, puede suponer, por una parte, “el aumento de los costes del producto, tanto en importación como exportación”, y la consiguiente pérdida de competitividad de las empresas, y por otra parte, un “grave riesgo al no poder garantizar la vuelta a Valencia de dicho tráfico”.

Por ello, desde Sevasa afirman que una caída de la actividad del puerto de Valencia provocaría tanto la pérdida del liderazgo en el área mediterránea como la pérdida de muchos de los 19.800 empleos vinculados al sector, de los que 11.020 son directos, 1.950 son indirectos y 6.830 inducidos.

Por otro lado, “es evidente”, aseguran las empresas, “que este descenso en el tráfico podría incidir directamente en los trabajadores portuarios”, tanto en plantilla como temporales, “al ser los más afectados por una disminución del volumen actual” que podría provocar excedentes en los fijos por primera vez en el último quindenio.

En este punto, requieren a los sindicatos “altura de miras para actuar con responsabilidad y compromiso”, con el fin de garantizar la competitividad y el futuro del puerto de Valencia.